jueves, 26 de noviembre de 2009

CONNESSIONE


¿Notas la energía que hay entre nosotros?

Cierra los ojos y piensa...

¿Hacia dónde, la realidad, estira tu mente,

tus temblorosos suspiros?

Hay cortocircuitos en mi tórax,

y del cerebro salen cientos de cables.

¿Sientes el dolor cuando se estiran,

y parecen romperse?

¿Sientes abandono cuando no ves dónde acaban,

si sigue alguien al otro lado?

Son flujos que entran y salen,

flujos que alimentan las conexiones,

que nos alimentan el uno al otro.

¿Ves la delgada línea que nos une,

y el peso de la magia que soporta?

¿Ves el paso del amor por sus finos engranajes?

Desde aquí siento tu cuerpo,

como una extensión del mío.

Desde allí oyes mi música,

y bailamos sin saberlo.

¿Me oyes cuando te hablo en sueños,

cuando la energía fluye por nuestro cable?

¿Me oyes cuando yo te oigo a ti?

viernes, 6 de noviembre de 2009

COMPLICACIONES


- Hijo, sabes lo que es eso?
- No, papá.
- Es el cielo.
- Ahí es dónde vive el sol?
- No. Es donde vamos al morir.


lunes, 26 de octubre de 2009

CRÍMENES EJEMPLARES (De Max Aub)

CONFESIONES REALES RECOGIDAS POR MAX AUB EN MÉJICO, FRANCIA Y ESPAÑA.


-No lo hice adrede.-Yo tampoco. Es todo lo que se le ocurrió repetir a aquella imbécil, frente al jarro, hecho añicos. ¡Y era el de mi santa madre, que en gloria esté! La hice pedazos. Les juro que no pensé, un momento si quiera, en la Ley del Talión. Fue más fuerte que yo.


-Lo maté porque habló mal de Juan Álvarez, que es nuy mi amigo, y porque me consta que lo que decía erauna gran mentira.


-¡Antes muerta! -me dijo. ¡Y lo único que yo quería era darle gusto!


-Lo maté en sueños y luego no pude hacer nada hasta que lo despaché de verdad. Sin remedio.


-La hendí de abajo a arriba, como si fuera una res, porque miraba indiferente al techo mientras hacía el amor.


-¿Ustedes no han tenido nunca ganas de asesinar a un vendedor de lotería, cuando se ponen pesados, pegajosos, suplicantes? Yo lo hice en nombre de todos.


-Un poquito más.
No podía decir que no. Y no pude sufrir el arroz.
-Si no repite otra vez, creeré que no le gusta.Yo no tenía ninguna confianza en aquella casa. Y quería conseguir un favor.Ya casi lo tenía en la mano. Pero aquel arroz...
-Un poco más.
-Un poquitín másEstaba empachado. Sentí que iba a vomitar. Entonces no tuve más remedio que hacerlo. La pobre señora se quedó con los ojos abiertos, para simpre.


-Íbamos como sardinas y aquel hombre era un cochino. Olía mal. Todo le olía mal, pero sobre todo los pies. Le aseguro a usted que no había manera de aguantarlo. Además el cuello de la camisa, negro, y el cogote mugriento. Y me mkiraba. Algo asqueroso. Me quise cambiar de sitio, y aunque usted no lo crea, ¡aquel individui me siguió! Era un olor a demonios, me pareció ver correr bichos por su boca. Quizá lo empujé demasiado fuerte. Tampoco me van a echar la culpa de que las ruedas del camión le pasaran por encima.


-Hacía tres años que soñaba con ello: ¡estrenaba traje! Un traje clarito, como yo lo había deseado siempre. Había estado ahorrando, peso a peso, y, por fin, lo tenía. Con sus solapas nuevecitas, su pantalón bien planchado, sus valencianas sin deshilachar...Y aquel tío grande, sordo, asqueroso, quizá sin darse cuneta, dejó caer su colilla y me lo quemó: un agujero horrible, negro, con los bordes color café. Me lo eché con un tenedor. Tardó bastante en morirse.


-Lo maté porque estaba seguro de que nadie me veía.


-Era tan feo el pobre, que cada vez que me lo encontraba, parcía un insulto. Todo tiene un límite.


-Estábamos en el borde de la acera, esperando el paso. Los automóviles se seguían a toda marcha, el uno tras el otro, pegados por sus luces. No tuve más que empujar un poquito. Llevábamos doce años casados. No valía nada.


-Era más inteligente que yo, más rico que yo, más desprendido que yo; era más alto que yo, más guapo, mas listo; vestía mejor, hablaba mejor; si ustedes creen que no son eximentes, son tontos. Siempre pensé en la manera de deshacerme de él. Hice mal en envenenarlo: sufrió demasiado. Eso, lo siento. Yo quería que muriera de repente.


-Lo maté porque tenía una pistola. ¡Y da tanto gusto tenerla en la mano!


-La maté porque (no) era mía.


-Lo maté porque era más fuerte que yo / Lo maté porque era más fuerte que él.

viernes, 23 de octubre de 2009

DE JOSEPH Y SEBASTIEN

-Sabes Joseph me gusta escribir a pelo, y follar también. Todo el mundo quiere sentirse agarrado, prefieren las cicatrices que dejan las marcas antes que el vacío que arrastra la soledad.-

- Todo el mundo tiene miedo al abandono Sebastien es lógico.-

- Tú y tu dañina lógica.-

-Porcierto amigo cierra la ventana que empieza a refrescar y hazme el favor de poner la canción "The Dreamer" de Jose James, siempre me gustó la voz de ese chico.-



-Ya tienes tu música, respecto a las ventanas querido Joseph, es octubre, me gusta abrir todas las ventanas de la casa para que se congele. Me gusta sentir exteriormente lo que siento interiormente. Estar en casa muerto de frio, sentir esa falsa seguridad. Moverme bloqueado de un lado a otro, sin rumbo. Débil.-

-Creo que existen mejores métodos para ello, decididamente los hay Sebastien.-

-Pero a fin de cuentas yo solo necesito mi bastón, tú a eso que llamas mujer o trabajo. Piénsalo Joseph, a mi me basta con levantarme, acercarme y cogerlo, creo que tú necesitarás, llorar, sufrir y sudar para conseguirlo. Decididamente me quedo con mi bastón.-

-Tú ni siquiera usas bastón.-

-Lástima por otra parte que en cambio tú si necesites de un flotador.-

-Eso que tú llamas flotador, amigo, es mi mujer. Simplemente trato de compartir mi felicidad.-

-Maldita felicidad. ¿Pero aún no lo ves?. Te pasas toda la vida persiguiéndola sin darte cuenta de que dependes de un algo para lograrla.-

-Solo quiero estar con ella Sebastien.-

-Porque no puedes estar solo Joseph.-


ShepherdOfTheTrees

SUEÑOS EN LAS ALMOHADAS

De las lejanas tierras del subconsciente, llegan, a través de ojos oscuros, las profundas pasiones de nuestro ser. Navegan, perdidas en el olvido consciente, para, una noche cualquiera, derramarse sobre las mentes sembradas de dudas. Significan un todo comprensible, pero se esfuman con el primer rayo de sol, atrapado entre cortinas de metal azul. Miradas fijas al cerebro, discursos reveladores en bocas vacías, que se mueven sin emitir un sólo ruido, máquinas de la verdad humana plantadas frente a mi, en sueños, una y otra noche, desvelando falsas esperanzas que pronto se desvanecen en la consciencia.

En las lejanas tierras del subconsciente viven, agazapadas e incorpóreas, nuestras más profundas pasiones. Descansan cuando el sol ilumina nuestra vida, cuando la miel roza nuestros labios, y mientras el mundo se despliega ante nuestros pasos. Pero asaltan la cuna de nuestras noches; fingen entretenernos, contarnos historias y cuentos que hacen dormir a los niños, y sin embargo apedrean nuestra consciencia indefensa y desprevenida, dejando a veces cicatrices que trascienden ante los rayos del mediodía. Inundan el alma de dudas ancestrales, estiran la dialéctica de nuestro ser, hasta casi romperla por cualquier lado, someten mi memoria a una inquisición fantasmagórica, irracional e inconsciente. Y al despertar, la sangre de mis lágrimas se vuelve azul, espesa de sueños vertidos y que ya nunca más volveré a ver.

jueves, 22 de octubre de 2009

REGLAS BÁSICAS PARA LA NO-VIDA

Busca siempre aquello que jamás podrás obtener,
al menos así tendrás una excusa que disimule tus carencias.

ShepherdOfTheTrees

miércoles, 21 de octubre de 2009

EN EL MANICOMIO

Ayer fui al médico, me planté en su consulta.
Cara a cara le dije:
-Doctor, creo que tengo los síntomas de las enfermedades más bellas que un ser humano pueda padecer.-
Me miró aflijido y tomó mi pulso.
Colocándose apresuradamente las gafas abrió la caja de Pandora y me recetó Diazepam.



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